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Miércoles,
20. noviembre 2019





El Congreso tendrá lugar dentro de:
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VARSOVIA
DECLARACIÓN
Del
IV Congreso Mundial de Familias
Varsovia, 11-13 de Mayo de 2007.


Nosotros los participantes del IV Congreso Mundial de las Familias nos comprometemos a proteger la verdad acerca de la familia, volviendo a su esencia natural de amor y vida, como derechos inalienables expresados en la Carta de los Derechos de la Familia.

La familia natural, es la comunidad humana fundamental basada en el matrimonio para toda la vida de un hombre con una mujer, en el cual se conciben, nacen y crean nuevos individuos.

“El futuro de la humanidad pasa por el camino de la Familia” y “no hay camino más eficiente para el renacimiento de la sociedad que el renacimiento por medio de familias sanas” que son leales a las vocaciones convencionales y parentales.

Tales familias aportan hoy en día al mundo:

Lealtad a la verdad divina contra el relativismo.
Amor verdadero, siendo el reparo de la totalidad de la persona contra el hedonismo.
Lealtad en el amor a lo largo de la vida contra la falta de responsabilidad con los más cercanos a nosotros.
Respeto a la vida de todo ser humano desde la concepción hasta la muerte natural contra la discriminación y exterminación de los más débiles.
Alegre responsabilidad hacia cada niño en potencia, contra el temor al niño en la mentalidad contraceptiva.
Una comunidad moral en la cual generaciones puedan crecer contra falsas ideologías que preparan la desmoralización.
Y como último pero no menos importante, la “primavera” de una civilización de amor y vida contra un “invierno” democrático.

Estamos agradecidos con todas las comunidades religiosas que afirman estas verdades juntándonos en Varsovia, la capital de Polonia, la tierra que vio nacer a Juan Pablo II, le agradecemos especialmente a Dios por las enseñanzas de este Papa sobre la divina intención hacia el matrimonio y la familia, el amor dentro de las familias, la protección de la vida, y por sus oraciones y sufrimientos ofrecidos hacia este fin.

Agradecemos a su sucesor, el Papa Benedicto XVI. Amén continúa atestiguando la verdad acerca de la familia y la vida.

Agradecemos también a todos los que sirven a las familias y las protegen. Agradecemos a cada una de las familias como un signo de verdadera esperanza en el mundo moderno.

Agradecemos a todos los cónyuges, padres, madres, que continúan amando y queriendo a cada hijo.

Por lo tanto hacemos un llamado a:

Iglesias y otras comunidades religiosas a proclamar la verdad de la vida, el matrimonio y la familia, confirmando ésta última como la primera comunidad de fé y escuela de todas las vocaciones.
Todos los generadores y jefes políticos a mantener la familia en políticas públicas como un bien social inalienable y fundamental para poder servir a sus propias naciones.
Les hacemos un llamado a proteger cada ser humano desde la concepción hasta la muerte natural, a destacar la educación de los hijos como derecho fundamental de los padres, a proteger a los pequeños de la desmoralización y promover soluciones económicas que provean condiciones de vida después a todas las familias. Que la secuela de este llamado sea promover el año 2008 como el año de la familia.
A todos los maestros de buena voluntad a prestar su sabiduría a favor y servicio a las familias.
A todos los profesionales de la salud a promover la libertad de consciencia y salvaguardar fielmente la vida humana especialmente cuando es más débil y amenazada.
A todos los periodistas, a servir a la verdad y permanecer objetivos, a revelar las verdaderas amenazas y necesidades de la familia y ofrecer a los jóvenes valores positivos que ayuden a construir un desarrollo humano sustentable.
A todos los jóvenes a buscar la verdad a favor de la vida, a preservar sus corazones y su cuerpo, y crecer enfocados a la verdad y el amor fiel.
Llamamos a toda persona –de buena voluntad- que procure el bien a apoyar a las familias y a ayudarlos a restaurar la esperanza, a asumir concretamente cuando surjan dificultades a brindar amistad a los padres que aman a sus hijos.
Y finalmente, a nosotros reunidos en el IV Congreso Mundial de las Familias a proclamar a todas las familias del mundo a “no tener miedo” ¡Seamos Unidos! ¡Seamos signo de esperanza! ¡Apoyémonos mutuamente y brindemos alegría y felicidad!.

Inspiremos en todos los seres humanos, dándoles la oportunidad de contribuir en la “primavera” de Europa y del mundo. Nos comprometemos todos a esta bella tarea.






Commemorative
Medals


Presidente de Honor del Comité

Abp Kazimierz Majdanski

.::Comité de Honor::.